Nietzsche está muerto
Nietzsche está muerto
En la actualidad el hombre ha logrado muchos avances
científicos, tecnológicos y sociales, se han controlado muchas enfermedades que
antaño mataban en masa como la peste negra, la tuberculosis, el cólera, la
fiebre amarilla, la sífilis, entre otros, la esperanza de vida ha aumentado a
una media de setentas años en los países desarrollados y medio desarrollados,
la calidad de vida también, ahora se tienen muchas facilidades y oportunidades,
algo que por ejemplo en la Edad Media era imposible, puesto a que si alguien
nacía pobre terminaba siendo pobre al final de su vida, ahora se habla de la
meritocracia y la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres, donde el
que quiere progresar lo hace mediante el estudio o un negocio y logra tener una
vida más o menos estable, y si uno quiere hacerse rico lo puede hacer mediante
el esfuerzo, porque este sistema económico llamado capitalismo lo permite y
propicia, aunque en buena parte del mundo siga habiendo una brecha muy alta
entre los ricos y pobres. También están los adelantos tecnológicos que han
facilitado mucho la vida en la actualidad, por ejemplo, se encuentran muchos
electrodomésticos que ayudan mucho en la vida en casa, se tienen radios,
televisores, computadoras y celulares que facilitan mucho la comunicación a
nivel mundial. Aparentemente el hombre vive muy bien y parece haberse liberado
de su yugo con Dios, como lo proponen varias personas que se creen muy
inteligentes y creen que el hombre nació para ser libre, como máxima de la
época actual y que se remonta a la famosa frase del filósofo alemán Friedrich
Nietzsche: “Dios ha muerto”, publicado en su libro “Así habló Zaratustra”
publicado el año 1885, época de grandes cambios sociales y tecnológicos
conocido como “La segunda revolución industrial”. Sin embargo, ¿esto es del
todo cierto? ¿El hombre se ha liberado de Dios para por fin ser su único dueño
como lo propone Nietzsche? Veamos las consecuencias. En primer lugar, el hombre
al creerse dueño de sí mismo cae en una especia de anarquismo, donde cree que
puede hacer lo que quiere y como consecuencia de ello en la actualidad hay
mucha decadencia moral y espiritual, han aumentado los crímenes, el abuso, las
guerras, terrorismo, rupturas familiares, divorcios, diferencias sociales,
discriminación por raza, sexo o etnia, hay mucho libertinaje sexual, muchos
casos de drogadicción y alcoholismo, abuso sexual a menores, entre otros.
Entonces, ¿el hombre está haciendo buen uso de su libertad para hacer lo bueno
o simplemente confunde libertad con libertinaje? ¿Qué dice La Biblia al
respecto? Recordemos la historia de Sodoma y Gomorra donde el hombre creía ser
libre y hacía lo que se le daba la gana sin reservas ni moral. También podemos
recodar la parte inicial de la historia del Arca de Noé (Génesis, 6, 5-6): “Y vio
Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio
de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal. Y se
arrepintió Jehová de haber hecho hombre en la tierra, y le dolió en su
corazón”. Ahí vemos claramente cuáles son los designios del corazón del hombre:
de continuo el mal. Luego podemos ver que como castigo
Dios manda el diluvio salvando solamente a la familia de Noé, porque eran
justos a sus ojos. En la historia de Sodoma y Gomorra también vemos que Dios
destruye la ciudad salvando sólo a Lot y su familia. ¿Entonces el hombre es
capaz de autogobernarse? Al parecer no, porque tiende a obrar mal y
malinterpreta libertad con libertinaje. ¿Qué más propone Nietzsche en su libro
“Así habló Zaratustra”? Que al morir Dios, él es que reina, pero ¿Dios está
muerto? No, nunca lo estuvo, siempre ha estado ahí, sólo que el hombre en su
afán de ser libre se ha olvidado de Dios y por eso el mundo es un caos, donde
reina el mal, porque el rey de este mundo terrenal es el Diablo, a quien Dios
le ha dado autoridad sobre la tierra. Como dice el versículo bíblico (1 Juan
2:15-16): “15 No améis al mundo, ni las
cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está
en él. 16 Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de
la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del
Padre, sino del mundo.” Ahí vemos claramente que una cosa es el mundo y otra
muy aparte el reino de Dios, y en el reino terrenal sólo se vive para los
placeres y la vanagloria del mundo, muy lejos del mundo espiritual de Dios y su
promesa de vida eterna para la humanidad. ¿Entonces el hombre vive una vida
vana en la tierra? Sí, porque el hombre sin Dios no es nada, como lo aclara
Jesús en el versículo bíblico (Juan 15:5): “Yo soy la vid, vosotros los
sarmientos; el que permanece en mí y yo en él, ese da mucho fruto, porque
separados de mí nada podéis hacer”. ¿Entonces cuál es el sentido del hombre?
¿para qué está? ¿sólo para vivir para él mismo? En la Biblia claramente nos
dice que Dios tiene un gran plan para la humanidad la cual es que sea redimida
por la muerte de su hijo Jesús y gracias a esto pueda entrar a su reino celestial
a vivir durante la eternidad, como dice el versículo bíblico (Juan 3:17): “17 Porque
no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo
sea salvo por él”, y se reafirma con el otro versículo (Juan 3:16): “16 Porque
de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo
aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”. Entonces esa es la
razón de ser del hombre, que mediante Jesús sea salvado y llegue al reino de
Dios, donde vivirá para la eternidad. Por otra parte, ¿por qué hay mucha gente
que no creen en la palabra de Dios y por el contrario prefiere creer en la
palabra del hombre? Hay mucha gente que se cree inteligente y prefiere no creer
en Dios, sino en lo que dice el hombre, como una reafirmación más de
independencia y le dan la razón a varios pensadores ateos, como Nietzsche,
Marx, Heidegger, Sartre, entre otros. ¿A qué se debe esto? Esto se debe a que
durante mucho tiempo, en la Edad Media, la iglesia católica oprimió a la
sociedad con su falso cristianismo, promoviendo el dogmatismo y la intolerancia,
creer en otras ideas era visto de herejía y a menudo mucha gente era quemada en
la hoguera por esto, como el caso del filósofo Giordano Bruno, entre otros. Esa
época, también llamado “El Oscurantismo”, fue una mala época para la ciencia y
el desarrollo, y duró desde la caída del Imperio romano de occidente en el
siglo V hasta bien entrado el siglo XV (como mil años) época del Renacimiento,
donde hubo un florecer del arte y la cultura y se cuestionaba la religión, ahí
por fin pudo darse un gran desarrollo que duró hasta nuestros días. Vale
recordar que esta época del Renacimiento empezó en Italia a fines del siglo XV,
como producto de un auge económico y cultural que tuvo como producto de su comercio
en el Mediterráneo con el Oriente. Otro hecho importante fue el descubrimiento
de América por Cristóbal Colón en 1492 y que dio espacio a la expansión de
Europa al resto del mundo. De esa famosa época del Renacimiento salieron
grandes genios como Leonardo Da Vinci, Miguel Ángel, Galileo Galilei, entre
otros. Justo a partir de esa época se cuestionó el cristianismo y como producto
de ello se dio una gran revolución de éste con el fraile y teólogo alemán
Martín Lutero, líder de la Reforma protestante y que dio origen a las nuevas
iglesias protestantes. Ésta reforma protestante se dio cuestionando las malas
prácticas de la Iglesia Católica, como tergiversar las Escrituras a su
beneficio, el cobro de diezmos injustos, la venta de pedazos de cielo a gente
incauta e ignorante porque la Iglesia católica promovía la ignorancia de la
gente para hacerla más fácilmente manipulable, entre otras cosas. Martín Lutero
hizo su revolución e incluso tradujo La Biblia al alemán, la primera vez que se
tradujo La Biblia a otro idioma fuera del latín, que era su idioma oficial,
promovió la lectura de La Biblia a otros idiomas para que la gente común
entendiera y no se dejara engañar por los sacerdotes católicos. Otro hecho
importante es que por esa época Gutemberg trajo la imprenta a Europa y ahora
era fácil sacar Biblias para el pueblo y que todos la leyeran, ahí por fin la
gente común y corriente tuvo acceso a la cultura, porque durante siglos la
Iglesia Católica había prohibido el acceso a la cultura al pueblo. Con la impresión
de La Biblia para el pueblo, también se empezaron a publicar otros libros y
poco a poco la sociedad europea fue culturizándose hasta que en el siglo
XXVIII, también conocido como “El siglo de las luces” o “La ilustración” varios
escritores y filósofos, como Montesquieu, Rousseau y Voltaire dieron las nuevas
ideas para una nueva sociedad y producto de ésta se dio la famosa “Revolución
francesa” donde el pueblo oprimido durante siglos se levantó contra el rey y la
iglesia y se dio una nueva sociedad: la sociedad contemporánea, donde se
instaura la igualdad entre los hombres, la democracia, se da el voto universal
y ahora se podía elegir a un gobernante convocando a elecciones. Producto de
todas estas nuevas reformas e ideas salieron varios filósofos que cuestionaban
a Dios, como Darwin, Marx, Freud y Nietzsche y de ahí se dio toda la idea de
que el hombre debía ser su propio dueño y olvidarse de Dios, nace la idea del
Súper hombre, propuesto por Nietzsche, que es un nuevo hombre y sale reinante
por encima de Dios, él es su propio dios, idea que tenemos en la actualidad y
que es rebatida por La Biblia como dice el rey Salomón (Eclesiastés 1):
“Vanidad de vanidades, dijo el Predicador; vanidad de vanidades, todo es
vanidad”, y luego concluye (Eclesiastés 12:13): 13 El
fin de todo el discurso oído es este: Teme a Dios, y guarda sus mandamientos;
porque esto es el todo del hombre”. Por si fuera poco, Nietzsche se volvió loco
y terminó sus días como un vegetal, las ideas comunistas propuestas por Marx
causaron millones de muertes en el mundo por sus revoluciones, como la
revolución rusa y la revolución china, entre otras, y Freud se autoindujo un
suicidio programado porque no pudo superar su cáncer de boca. Lo que no se
sustenta en Dios termina mal. Amén.

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