"Los bajos mundos" de Francois Villanueva Paravicino
“Los bajos mundos” de Francois Villanueva Paravicino
“Los bajos mundos” de Francois
Villanueva Paravicino es una novela que demuestra la madurez del autor tanto en
la técnica como en la narrativa y forma parte de su universo literario donde la
famosa zona de bares y prostíbulos cerca al Vraem que da título a la novela se
consagra como un espacio literario peruano, como “La gallinacera” lugar
emblemático en la obra de Vargas Llosa, donde los famosos “Los incoquistables”
hacen de las suyas en el mundo del hampa y la bohemia. Se nota la marcada
influencia del Nobel peruano en nuestro mencionado autor, donde el grupo “Los
dragones” son una clara alusión a “Los incosquistables”. Su grupo lo conforman
cuatro personajes de la bohemia que son Bayggón Dan, dueño de un prostibar, El
Zorra, el Rhino y Dhago, que a menudo son acompañados por las meretrices del
lugar, que fungen de amates. Por otra parte están los asesinos Dick y Hans que
los buscan para matarlos, y se nota en ellos una marcada influencia de Truman
Capote y su novela “A sangre fría”, donde la pareja de asesinos Dick y Perry
van a matar a una familia con tal de hacerse con su tesoro. También están la
pareja de amantes Celia Camila y Fida Larco Astete, que tienen una romance
prohibido y que se ve muy dificultado por el rechazo del pueblo y el
alejamiento del hijo de Celia Camila por parte de su esposo y su madre. En la
novela asistimos a innumerables aventuras de “Los dragones” en su vida disipada
y criminal y vemos que luego los asesinos Dick y Hans matan al Rhino, un
experto luchador que los deja mal parados después de matarlo, luego vemos una
gran pelea en el prostibar de Bayggón Dan donde fueron los asesinos para
matarlo, pero al final son sorprendidos por “los dragones” y sus aliados y al
final muere uno de ellos, lográndose una venganza por la muerte del amigo
Rhino. El último de los asesinos se escapa y no se vuelve a saber más de él.
También vemos la dificultosa relación de Celia Camila y Fidel Larco Astete, que
termina con la violenta muerte de Celia a manos de su amante y el suicidio de
éste, porque como lo comprobamos en el escrito “Miseria humana”, Fidel Larco
Astete sufría de problemas mentales y por eso hizo lo que hizo. El escrito
“Miseria humana” es un tratado muy crudo y realista de cómo es la extraña
enfermedad de la “esquizofrenia paranoide”, donde quien la sufre escucha voces
y cree que todos lo persiguen, una enfermedad que podría acabar con el suicidio
si no se trata a tiempo y se es medicado. También encontramos personajes
opuestos a los de vida disipada, como es el padre Raimundo Santa Cruz, que
encarna la consciencia moral de la zona y a menudo va contra la vida de
perdición de la gente que frecuenta “Los bajos mundos” y moviliza al pueblo
para que cierren esos locales con poco éxito, al final se va del lugar y es
reemplazado por otro padre no tan convencido como él y que termina como un “parroquiano”
más de esos antros de perdición. Pureza y perdición, santos y perdidos, el bien
y el mal, son los ejes de esta novela que muestra todo lo bueno y lo malo de la
sociedad peruana, que parece no haber cambiado mucho desde la época del
terrorismo, que también está presente en la obra, como el caso de los
terroristas que también frecuentaban esos antros y a menudo saqueaban a esas
comunidades del Vraem, que comprenden las zonas de Ayacucho, San Francisco,
Kimbiri y otros aledaños. Por todo esto, la novela de Francois Villanueva
Paravicino es una obra que demuestra una vez más sus dotes de buen narrador y
lo pone como una de las mayores promesas de la literatura peruana
contemporánea.

Comentarios
Publicar un comentario